
Casa
de Santar Dão
Denominaçao
de Origen controlada

Este
vino es producto de la combinación de 50% Touriga Nacional, 25% Tinta
Roriz y 25% Alfrocheiro, procedente de la legendaria propiedad de la Casa
de Santar. Estas variedades oriundas de la región del Dâo presentan
lo mejor de si mismas cuando se juntan como se aprecia en esta Reserva de
la Casa de Santar.
Este vino presenta un intenso color rubí oscuro, con una nariz elegante. Las cualidades del roble han añadido complejidad y se han integrado con los aromas de la fruta para producir este vino largo y delicado.
La elegancia y el equilibrio son la firma de la Casa de Santar
Grado alcoholico: 13% vol
El Dão es el río que da nombre a la región, en el centro de Portugal, aunque no es un río ni muy importante ni muy determinante en los vinos. Es una zona bastante grande, cerca de 20.000 hectáreas de viñedo, algo más, por ejemplo, que la extensión de Ribera del Duero. Hay abundancia de pinares, y bastantes eucaliptos, pero los vinos no huelen a eucalipto. El viñedo no se ve con facilidad. Se encuentra más bien escondido en los claros entre los bosques, en las laderas o incluso en las cimas montañosas. Por ello sus vinos se clasifican como 'vinos de montaña'.
De los vinos de Dão siempre se ha dicho, y con razón, que son 'vinos para comer'. En efecto, con su buena acidez despiertan las papilas, refrescan y limpian la boca, e invitan a otro trago. Sin embargo ¿no se suponía que los vinos eran para comer? Por una cosa u otra, en los últimos años parece que ha sido un concepto un tanto olvidado, y los vinos más que para comer parece que se han estado haciendo 'para catar'. Sin embargo, como todo es cíclico, y las modas pasajeras, creemos que la tendencia y los gustos del público pueden estar cambiando hacia vinos más fáciles de beber, menos pesados, más elegantes y equilibrados con buena acidez. Aquí el Dão podría, sin duda, jugar un papel importante.
Casa de Santar es la bodega, la más antigua de la zona, fue fundada en 1790, tiene unas 110 hectáreas de viñedo protegidos de las heladas por unos molinos de viento similares a los de las instalaciones de energía eólica, y una impresionante bodega con unos cuidadísimos jardines y un auténtico palacio del siglo XVII en pleno centro del pueblo de Santar.
Este
vino va muy bien con:
Guiso de Cola de Res
Paillard a la Criolla
New York Steak