


Este gran vino es el resultado de un feliz encuentro entre dos culturas. Chile ofrece sus suelos, su clima y sus vinos, en tanto que Francia contribuye con su tradición y sus destrezas para hacer vinos. Este es un excepcional vino, poderoso y complejo, que se constituye como una de las piedras angulares en el desarrollo de los vinos chilenos, tanto en Chile como en el mercado internacional.
D'artagnan
recomienda este vino para acompañar:
Milanesa de Ternera (Cotoleta
de Ternera).