Lunes 19 de junio de 2006
Juan Manuel Santos

Este es un país que a pesar de los esfuerzos del Presidente por doblegar a la guerrilla y a los paramilitares, es un país en guerra, si no un país en guerra es un país violento. ¿Usted va a ser un Ministro de Defensa pacifista o un Ministro de Defensa combativo?. Se lo pregunto por lo siguiente, a usted siempre le ha apasionado el tema de la paz y ha estado de una u otra manera vinculado directa o indirectamente a distintos procesos de paz, ¿pero un Ministro de Defensa por principio no piensa que tiene que ser realmente duro…?
Yo le respondería de la siguiente forma: voy a ser combativo para poder ser pacifista, porque yo creo y yo lo he dicho, a mi…, lo que yo añoro es poder llegar a lo que el Presidente quiere, a que este país tenga una generación que pueda vivir en paz, usted y yo, inclusive nuestros padres, no han conocido prácticamente un solo día de tranquilidad y de paz y si logramos la paz en este país después de 40 años de conflicto, de muertes, de secuestros, de todo lo que hemos vivido, entonces sería un logro fenomenal, entonces yo creo que estamos acercándonos a ese momento y para mi este reto, la política de seguridad democrática del Presidente Uribe no es una política para hacer la guerra, es una política para buscar la paz, pero hay formas diferente de llegar a esa paz.

¿Dentro de esas formas diferentes para llegar a esa paz de que usted habla considera que para dialogar de verdad con las FARC hay que doblegarlas primero, hay que derrotarlas?
Pues digamos que el Estado tiene que imponer su autoridad y la autoridad del Estado como monopolio en el uso de las armas es importante de irlo expandiendo como ha venido expandiendo el territorio la política de seguridad democrática del Presidente. Lo ideal es llegar a un momento dado donde nos sentemos a buscar y a negociar una paz, pero mientras la contraparte a cada oferta de paz y de dialogo responde con las armas el Estado no tiene otra alternativa.

Pero ministro, después de 40 años de existencia o más de la guerrilla, ¿no es como una utopía pensar que realmente el Estado va a lograr doblegar a ese grupo subversivo, aquí hay muchas fuerzas oscuras…, ¿estamos hablando de las FARC y lo que la gente quiere, lo que la gente pensó y anhela es que el Presidente y su Ministro de Defensa, entre otras personas, logren capturar a un cabecilla de la guerrilla, eso es posible o es un imposible?
Por supuesto que eso es posible, es difícil pero es posible, por supuesto se está haciendo todo el esfuerzo para que eso sea posible, pero vuelvo y repito, aquí se ha avanzado muchísimo, hoy los colombianos se sienten mucho más seguros de lo que, se sentían hace 4 años. Le doy un dato, Roberto, en las últimas elecciones presidenciales ni una sola mesa de votación fue quemada, eso no se veía hace más de 35 años, ni una sola mesa en todos los municipios de Colombia, o sea que el Estado hoy está haciendo más presencia, lo que pasa es que por muchos años el Estado abandonó ciertas zonas, simplemente se las dejó a la guerrilla y la guerrilla, no bobos ni perezosos, pues se aprovecharon de esa situación y lo que el Presidente Uribe ha hecho es ir recuperando el territorio para el Estado colombiano, para todos nosotros, para que todos nosotros podamos beneficiarnos de nuestra patria, cosa que no podíamos hace unos años.

Y no salir simplemente por las carreteras como dicen por ahí, es decir algunas personas críticas reducen la seguridad democrática que la gente puede viajar por las carreteras tranquilamente, ¿hay algo más que eso en el fondo?
Hay mucho más que eso, es que solamente aquí en Cundinamarca, hace 4 años no podía uno salir ni siquiera a las canteras de Bogotá, hoy en día todo el mundo pasea por Cundinamarca en bus, en taxi, a pie, en carro, sin ningún problema, de manera que la situación es bien distinta, aunque como bien lo dice el Presidente falta todavía mucho por hacer, tal vez la parte más difícil, porque en toda política pública son como las dietas, los primeros kilos son más o menos fáciles, lo difícil son los últimos kilos, en una política de seguridad como estas, de seguridad democrática, ese último trecho es el más difícil.

(Departamento de Prensa - Colombiana de Televisión S.A.)