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Lunes
23 de enero y sábado 28 de enero de 2006
GINA
PARODI Y ALFREDO RANGEL
Hablan
de paramilitares en la política
¿Ya
han ocurrido expulsiones que no dejan de ser traumáticas, tanto
en el Partido de la U como en Cambio Radical, el movimiento de Germán
Vargas Lleras y también en el Partido Liberal. Eso es suficiente,
a tu juicio, para expresarle no solo al país sino al mundo de que
en estas elecciones no va haber interferencia de los paramilitares, en
las elecciones parlamentarias?
Gina
Padori:
“Yo creo, Roberto, que esto no lo podemos personalizar. Si nosotros
personalizamos los debates, y comenzamos así a señalar a
unas personas, pues el debate real queda tapado. Aquí lo que es
claro desde las elecciones pasadas y probablemente desde el año
2000 o más atrás, aquí tenemos una influencia…”
Alfredo
Rangel: “Desde mucho antes...”
GP:
“Sí, desde mucho antes porque la estrategia de las FARC aunque
es distinta, también ha influido en todas las elección que
tiene el país…”
AR:
“Y con los paras también, yo creo que la influencia de los
paras viene de mucho atrás…”
GP:
“Muy seguramente y claramente tenemos candidatos únicos desde
el 2000, influencia desde mucho más atrás, que ha permitido
también destapar esta olla. Creo que son las mismas declaraciones,
tanto de Mancuso como de Vicente Castaño, diciendo: nosotros tenemos
un porcentaje del congreso, entonces yo creo que no es el momento de decir:
bueno, 35 %, multiplicado por tal…, no es el momento de examinar
quién es ese 35% más o menos, sino es el momento de dar
un debate nacional de la importancia de prohibir la influencia de grupos
al margen de la ley en la política colombiana. Eso deslegitima
totalmente y esto ya no es de un gobierno, de un partido, no, sino deslegitima
totalmente la democracia colombiana. Yo creo que si nosotros lo que tenemos
es influencia y los candidatos están impuestos por voluntad de
las armas y no de las ideas, pues entonces no estamos en una democracia
sana, creo que el debate no lo debemos centrar en personas sino en la
discusión grande de qué es lo que está pasando en
Colombia en ese tema”.
Alfredo
Rangel sólo ha ocupado, que yo sepa, un cargo público, estuvo
en la consejería de seguridad durante el gobierno de Samper y después
ha sido asesor externo de varios ministros de defensa, entre otras cosas,
pero concretamente Alfredo Rangel es uno de los cerebros teóricos
del plan de seguridad democrática, de la política de seguridad
democrática del Presidente Uribe. Esta pregunta es al politólogo,
no al parlamentario todavía, pero pronto lo será, es al
politólogo, ¿por qué ciertos sectores de opinión
asocian al presidente Uribe con los paramilitares, por qué cree
que ocurre eso?
AR: “Pues yo creo que ahí hay una serie de versiones
que han sido supremamente infundadas de relacionar al presidente Uribe
con los paramilitares, el hecho de que el presidente Uribe tenga una finca
en Córdoba, en una zona de gran influencia con paramilitares, que
él haya tenido trato con los ganaderos de Córdoba, que su
familia haya estado vinculada de alguna manera al sector agropecuario,
todas estas cuestiones de los caballos, etcétera, el hecho de que
el presidente Uribe cuando fue gobernador hubiera desarrollado una política
gubernamental nacional , que fue aprobada por el gobierno nacional durante
el gobierno Samper que fue propuesta en su momento por Fernando Botero
y aprobada por Horacio Serpa quien era el ministro del interior del gobierno
Samper fue una política del gobierno nacional, no del presidente
Uribe de promover las CONVIVIR en la zona, en el departamento de Antioquia,
todo esto le empezó a generar al presidente Uribe desde ese momento
esas versiones que lo emparentan pues con los grupos paramilitares”
Pero
eso no se debe a que las CONVIVIR, algunas CONVIVIR, degeneraron en grupos
paramilitares, ¿eso no es un hecho?
AR: “Es un hecho, pero hay otros hechos que el
país tal vez no recuerda bien. ¿No fue en Antioquia donde
se construyeron más grupos CONVIVIR y donde más se controlaron?,
el gobernador impulsó estas CONVIVIR y con todos los problemas
y las objeciones que se le puede hacer a esta política de mucho
riesgo, en medio de una guerra interna, pero fueron muy controladas, fueron
muy promovidas y muy controladas en ese momento por el gobierno secciona.
En otros lugares del país se crearon muchas más CONVIVIR
como en Cundinamaca y en Santander absolutamente descontroladas, finalmente
digamos la corte rechazó esta, no aprobó, pues, este mecanismo
y los grupos paramilitares no se si por esa razón pero casualmente
ahí se empezaron a disparar los grupos paramilitares. Los grupos
paramilitares empiezan a unificarse a nivel nacional en el año
95, 96, prácticamente después de que las CONVIVIR fueron
ilegalizadas, no estoy diciendo que el país deba promover convivires
ni nada de esto pero hay una coincidencia y eso le genero al presidente
toda esta sombra de duda en algunos sectores sobre sus vínculos
o relaciones o amistades con los grupos paramilitares, que yo creo que
los hechos están demostrando todo lo contrario, nunca un gobierno
había combatido tanto a los grupos paramilitares como el actual
gobierno, 1400 miembros de los grupos paramilitares, combatientes han
caído en combates, en enfrenamientos armados con las fuerzas militares,
eso nunca había sucedido.”
¿Lo
que ocurrió un poco en el gobierno de Samper en relación
con el narcotráfico?
AR:
“Exactamente
es muy, esas situaciones son muy paradójicas, igualmente la cantidad
de gente de estos grupos encarcelados es muy grande. De todas maneras
al presidente Uribe hay que abonarle el hecho de que en un proceso de
paz en que hay que tener todas la objeciones, pero yo que también
hay que hacerle mucho reconocimiento, pues está descontándose
al menos parcialmente la estructura armada de los grupos paramilitares,
no se han desmontado del todo, los grupos paramilitares. El paramilitarismo
en Colombia es un fenómeno muy complejo, demasiado complicado,
no se acaba ni con un decreto, ni con una ley, pero se han trasformado
en un fenómeno mafioso de un gran reto que significa un gran reto
inmenso para la democracia Colombiana, pero me parece que eso va a hacer
parte de la agenda política y de seguridad nacional en los próximos
años y va a depender el éxito de esa lucha de la capacidad
del Estado para desmontar el fenómeno mafioso, pero creo que era
un paso necesario que había que dar y que ahora los grupos paramilitares
transformados en esas mafias regionales, pues van a ser relativamente
más fáciles de combatir con el Estado si hay la necesidad
de hacerlo”.
Vea
entrevista del 23 de mayo de 2005
(Departamento
de Prensa - Colombiana de Televisión S.A.)
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