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Lunes
31 de octubre y sábado 5 de noviembre de 2005
CARLOS
ALONSO LUCIO
Asesor
para el proceso de paz con las AUC
Con
respecto al proceso de paz que el gobierno adelanta con los paramilitares
Lucio dijo:
“…Yo
creo que parte de los errores que se han cometido en este proceso de Santafe
de Ralito, fue no haber abordado de frente el tema del narcotráfico,
que le repito no es un tema que afecte exclusivamente
el proceso y su transparencia, es que el tema del narcotráfico
afecta al conjunto de la realidad nacional, afecta su economía,
afecta sus relaciones internacionales, afecta la corrupción institucional,
afecta la realidad del conflicto porque es un banquero tanto de la realidad
guerrillera, como de la realidad de las autodefensas y en general del
conjunto del país. ¿Por que hay un proceso de paz?, porque
en este momento no hay otra forma de resolver el problema…”
Sobre el manejo del gobierno con respecto al tema del narcotráfico
dijo:
“Lo
primero es que el tema del narcotráfico ha producido entre otras
cosas un arrodillamiento de los gobiernos nacionales en relación
con la política norteamericana antidrogas demasiado fuerte. La
política norteamericana frente a las drogas ha mostrado en los
últimos 25 años un fracaso total. Los consumos no han disminuido,
el tráfico no ha disminuido, el lavado de activos no ha disminuido,
las fumigaciones no han sido útiles y no ha habido un gobierno
nacional con la dignidad suficiente para decir: revaluemos la política
antinarcóticos en el país, porque es urgente para nuestra
paz, porque es urgente para nuestra seguridad nacional.
“A
mi me parece que hay temas en los que los últimos presidentes de
Colombia han manejado las relaciones internacionales con una especie de
complejo de culpa. Es decir, este drama terrible del narcotráfico
en los últimos 30 años de la vida nacional, ha provocado
una especie de complejo nacional, de sentirse un país sin autoridad
moral para tocar con valentía ciertos temas, cuando por el contrario
nosotros podemos argumentar, ante la comunidad internacional, haber padecido
lo que hemos padecido por el tema del narcotráfico, este no es
un problema ideológico como lo decíamos ahorita, es una
urgencia nacional, si Colombia, no decide llenarse de nuevo de dignidad,
si no decide rescatar autonomía, recuperar el concepto de soberanía,
que usted mencionaba, para pararse ante las naciones y decirles: -mire
nuestra realidad es esta , no estamos diciendo que es buena, mala o regular
es sencillamente una realidad que tenemos que superar- , Colombia lo único
que va hacer es terminar históricamente pagando los platos rotos
de un negocio ilegal temporal de la humanidad.”
Una
pregunta al rompe, usted está de acuerdo con la extradición
de nacionales a los Estados Unidos, o no?
“Yo
no creo en el tema de la extradición. Me parece que es una mitología,
yo creo que venimos en el país aplicando una extradición
hace más de 20 años, suspendida en unos momentos, activa
en la otra. En el último periodo llevamos un promedio de 3 extraditados
diariamente en los últimos 2 años y yo quiero saber para
qué ha servido. Es decir a estas alturas no volvamos la extradición
un problema ideológico,
no lo mezclemos con el concepto de soberanía, evaluemos sencillamente
su utilidad. Cuando se habló de la extradición era que era
la herramienta fundamental para acabar con el narcotráfico, llevamos
25 años aplicándola en Colombia, en los últimos 2
años se ha profundizado estadísticamente como en ninguna
otra etapa. Yo quiero saber cuál es la evaluación real.
¿Disminuyó la droga?, ¿disminuyó la violencia?,
¿disminuyó la corrupción?”
No, pero eso me permite hacer otra pregunta al rompe. ¿Usted tiene
visa para entrar a los Estados Unidos?
“No.
Desde el debate en el congreso de la republica precisamente sobre los
temas de la ingerencia de la embajada de los Estados Unidos en Colombia,
me retiraron la visa.”
Bueno,
y es que, hay que recordar que Carlos Alonso Lucio fue uno de los grandes
adalides, uno de los grandes defensores del presidente Samper, no por
samperista sino justamente porque a usted le parecía, como a muchos
colombianos nos parecía, que había una ingerencia retadora,
desafiante, de los Estados Unidos en el gobierno de Samper, perturbando
el gobierno de Samper. Esto nos recuerda al inefable Mails Frechete, que
usted más de una vez le puso puyas en el Congreso, o sea que su
posición ideológica frente el tema no es de ahora, sino
que lleva ya más de 10 años, o incluso me imagino que desde
que estaba en el M-19, enarbolándola y defendiéndola?.
“Mire
es que un país sin independencia no puede desarrollarse como lo
requiere. Yo me pongo a evaluar todo el drama que vivió el país
por el proceso 8.000, ¿Que ganó Colombia de eso?, es decir
yo recuerdo que en aquel entonces lo que se pretendía era convertir
un hombre en un chivo expiatorio, como si con eso resolviéramos
los problemas nacionales. Lo triste es que seguimos viviendo las mismas
crisis, a propósito de los mismos temas, casi con los mismos protagonistas
y no hemos avanzado, es decir, uno se pone a hacer una evaluación
del país en los últimos 25 años, las temáticas
no han cambiado, pero pareciera que viviéramos un espasmo nacional,
en el que no se toman decisiones. Colombia ha venido padeciendo una especie
de superficialización en sus análisis. Uno ve la política
nacional y la argumentación y la controversia son profundamente
pobres en relación con la gravedad de problemas que tenemos, casi
la política se ha encargado de la cosmética y la guerra
de la realidad y eso es un problema gravísimo.”
La
política de la cosmética y la guerra de la realidad, y seguimos
en una guerra, o bueno en muchas guerras, porque aquí lo que ha
existido en Colombia tradicionalmente es un fuego cruzado y uno no sabe
de dónde provienen las balas, ¿no?
“Pero
hay un tema, Roberto, que me parece que hay que convocar al país
y mirarlo con mucho cuidado.” “Haciendo una evaluación
de los obstáculos de la paz en el país, hay algo que me
llama poderosamente la atención y es la tremenda distancia que
hay entre la reflexión centralista en Bogotá y lo que ocurre
en las regiones...”
¿Es
decir que eso no sólo es a nivel territorial, ni solamente presupuestal?
“No,
es que es un problema gravísimo porque la característica,
a mi juicio, de la ultima transformación del conflicto colombiano,
es la naturaleza profundamente regionalizada de su contienda, es decir,
este país es un país que vive cada vez más una realidad
de regiones, la política en Colombia, es profundamente centralista,
las grandes decisiones del país, en lo económico, en lo
territorial, en lo administrativo, en lo institucional, se toman en Bogotá
y muchas veces se toman con una profunda ignorancia de lo que ocurre en
las realidades, eso se ve por ejemplo en este proceso, la discusión
sobre el proceso de Santafé de Ralito tiene una realidad en Bogotá
que se expresa en los medios de comunicación, que el tema de la
verdad, que el tema de la reparación, que el tema de la justicia,
que el tema internacional, pero en las regiones las preocupaciones son
otras.”
Eso
me permite hacer una interpelación, los medios en Bogotá,
se preguntan por qué Don Berna, independientemente de ser actor
político armado del proceso, no es extraditado a los Estados Unidos
cuando es solicitado por ellos y cuando se sabe de sus vínculos
con el narcotráfico.¿Por que a su juicio Don Berna no debería
ser extraditado a Estados Unidos?
“Por
varias razones, primero, porque es el negociador de una organización
como las autodefensas que están negociando directamente con el
gobierno nacional, segundo, porque en el proceso de paz el está
generando enormes aportes. Cuando usted revisa, por ejemplo, los niveles
de tranquilidad y de seguridad y la disminución del crimen en una
ciudad como Medellín, él ha colaborado en su función
de paz y de colaborador de la paz. Tercero, porque de qué se serviría
Colombia con una extradición de esas, es decir volveríamos
a la evaluación que hicimos ahorita y es que las extradiciones
no aportan en la lucha contra el narcotráfico en términos
reales...”
¿Pero
eso es tan injusto digamos, como la extradición de Simón
Trinidad...?
“Es
que la extradición de Simón Trinidad me pareció un
absurdo histórico”.
“Porque
digamos que el portafolio, o el expediente se lo montaron una vez capturado,
pero no estaba pedido previamente...”
“A
mi me parece que si hay extradición realmente oprobiosa en la historia
de Colombia fue la de Simón Trinidad. Todo el mundo sabía
del carácter de delito político. De la conducta Simón
Trinidad se sabía que podía ser un eventual negociador hacia
el futuro con el gobierno, se sabía que su proceso del narcotráfico
tenía mucho de sospechoso en cuanto a montaje, es decir, creo que
ahí hubo un error grave, que fue la politización del tema
de la extradición, es decir en ese momento la extradición
deja de ser un instrumento judicial como lo argumentan algunos y lo convierten
en un instrumento político y creo que es un tema que no debiera
politizarse como se hizo en ese momento.”
¿De
todas maneras no parece ni mucho menos fácil que la extradición
se caiga, creo que es una de las grandes banderas de los Estados Unidos,
de los americanos que eso ocurra, pero el proceso de paz con los paras
si hay extradición de sus jefes se altera y se daña, si
o no?
"El proceso está viviendo un momento muy delicado, es decir
no es... por el tema de la detención y la cárcel de máxima
seguridad para Adolfo Paz, de hecho eso desconcertó, no estaba
en el itinerario que eso ocurriera, por el contrario venía desarrollándose
un proceso con el cumplimiento cabal del itinerario de desmovilizaciones
pactado, el proceso iba a la desmovilización de 20.000 hombres
con sus respectivas armas de aquí al 31 de diciembre y de un momento
a otro con la argumentación que hubo presiones extranjeras a uno
de sus principales negociadores lo remiten a una cárcel que no
solamente es de máxima seguridad sino que es la antesala de la
extradición y evidentemente eso frena un proceso, es más,
no solamente no lo comprendieron las autodefensas le puedo contar una
anécdota, Luis Carlos Restrepo fue a visitar a Adolfo Paz a la
cárcel, a Cómbita y cuando entró se encontró
con Granda, el de las FARC y le dijo: si esto se lo hacen a este negociador
imagínese que van a hacerle a las FARC, ¿usted puede creer
señor comisionado que las FARC van a negociar con un gobierno que
hace eso?, es decir, las propias FARC, los enemigos naturales de las autodefensas
sin comprender siquiera lo que estaba ocurriendo. Lo mismo dijo Pacho
Galán en una entrevista la semana pasada: es un principio de la
humanidad, a los negociadores se les respeta. Así nació
la diplomacia en el mundo, si se viola la integridad y la capacidad de
negociar de los negociadores no podremos tener soluciones políticas
en el país.”
(Departamento
de Prensa - Colombiana de Televisión S.A.)
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