Lunes 29 de octubre de 2007
Valeriano Lanchas
Cantante de Opera

Valeriano Lanchas¿Cómo empezó la afición por la ópera, cómo comenzó esa afición y quién fue el primer cantante al que escuchaste?
Mira, yo crecí en una casa donde no había estratos musicales, afortunadamente, yo nunca escuche decir que la ópera era más importante que un bolero o que una sinfonía de Mahler era más que una canción de Julio Iglesias, o sea que la música que poníamos en la casa era la que nos gustaba, ni siquiera estaba otra idea de música buena o mala, porque eso también es estratificarla y a mi nunca me ha gustado eso, entonces, en mi casa se oía ópera como lo más normal, en mi casa se pasaba un disco de Chavela Vargas a la Flauta Mágica de Mozart, después a un disco de Julio Iglesias y después a una Sinfonía de beethoven, entonces…

…Saltos nada suaves, porque es que de Julio Iglesias a Beethoven...
Pero es que la vida es así, afortunadamente, saltos sin anestesia y yo crecí con la música sin anestesia, y como se oía ópera, a mis papás les encantaba la ópera, a mi mamá le gustaba mucho ir al Colón a ver ópera, entonces un día, cuando yo tenía seis años me dijo: vámonos al Colón a ver una ópera. Es uno de los recuerdos más claros que tengo en un teatro, fue la temporada del 82, cantaba Martha Senn Un matrimonio secreto que es una ópera cómica. Yo me acuerdo que yo me quedé enamorado del teatro, de lo que veía ahí, o sea, el Colón lo veía enorme, me parecía fantástico que se la estuvieran pasando tan bien en un escenario y ese día le dije a mi mamá que yo quería ser cantante de ópera.

¿Podría decir uno que Plácido Domingo está por encima de Pavarotti?
No, no porque en esto uno no está por encima de nadie, porque eso ya serían terrenos políticos, en el arte Plácido Domingo desarrolló una carrera con lo que tenía, uno desarrolla su carrera como cantante o como cualquier tipo de arte en el contexto en el que está, o sea, yo canto con las herramientas que me dieron, con el tetero que me dieron, con haber nacido en Bogotá, con lo que pude aprender aquí, y Plácido Domingo desarrolló una carrera inigualable, además ellos se admiraban mucho y toda está rivalidad obviamente existía, pero yo me acuerdo que en los últimos días de Pavarotti, yo solo pude ver con mis propios ojos, Plácido Domingo iba a la clínica cuando lo acaban de operar, lo visitaba, se respetaban mucho entre ellos, porque ellos estaban en un nivel donde sabían exactamente lo que hacía el otro, yo creo que cuando uno empieza a comparar a ver quien mejor que otro, algo, es cuando no se pone los pantalones y en el lugar donde están ellos, y yo creo que uno solo aprende a respetar todo en la vida cuando le toca asumirlo.

(Departamento de Prensa - Colombiana de Televisión S.A.)