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Lunes
17 de
diciembre - 10:40 pm - Canal UNO
Los
Doctores
FERNANDO
Y JOSE ANTONIO HAKIM
Para
el doctor Fernando Hakim, usted es uno de los principales neurocirujanos
de la Fundación Santafé y entiendo que trabaja con su padre
don Salomón y hermano de Alejandro… tiene su padre una merecida
reputación como cirujano por haber descubierto la válvula
para tratar la hidrocefalia ¿En qué consiste exactamente
esa enfermedad y la válvula descubierta por su padre, en cuyo trabajo
entiendo que lo complementa, para qué sirve exactamente?
Fernando
Hakim:
Primero unos conceptos básicos, la hidrocefalia es el exceso de
líquido en la cavidad craniana, el líquido, el cerebro está
flotando en líquido cefalorraquídeo, ese es un líquido
que se produce en la mitad del cerebro o sea en los ventrículos
cerebrales, circula por unos caminos especiales y se absorbe en una gran
vena que queda aquí encima del cráneo, cuando por alguna
razón, un tumor o una hemorragia se produce una obstrucción
de ese canal, el líquido se sigue produciendo y lo que ocurre es
que se agranda el tamaño de los ventrículos, eso es lo que
se conoce como hidrocefalia.
¿Y
la válvula que es lo que produce, cuál es la función
de esa válvula que ustedes colocan?
FH:
La válvula lo que hace es regular la presión que hay en
el cráneo bajándola y de esa manera disminuye el tamaño
de los ventrículos.
Usted
en su condición de oncólogo, tiene que oír con frecuencia
la palabra “cáncer”, es decir, usted como médico
cuando diagnostica un cáncer se lo tiene que comunicar a las familias
y comunicarle a una familia que un ser humano, un ser querido tiene cáncer,
debe ser una relación compleja no solo desde el punto de vista
profesional, sino desde el punto de vista humana, es decir, ¿La
palabra cáncer asusta?
José
Antonio Hakim: Si, tal vez esa es la parte más difícil
de la profesión o de este tipo de profesión, el oncólogo
siempre está manejando problemas muy serios, el cáncer es
muy serio aunque las sobrevidas de cáncer han mejorado el manejo
siempre implica tratamientos mayores, consecuencias a la familia, consecuencias
emocionales, físicas y tal vez más que la parte técnica
o la parte molecular que ha mejorado tanto, esa es la parte más
compleja, nosotros seguimos siendo muy humanos, tanto somos también
latinos, hablamos mucho con la gente y acompañarlos en ese dolor
por lo menos al comienzo tal vez es la parte más difícil
del ejercicio diario, eso es lo que yo he denominado la presión
social del ejercicio diario, de ver una persona derrumbada, de ver una
persona llorando, mientras uno lo logra organizar, aún en casos
que uno sabe que puede lograr posiblemente curación, pero esa etapa
tanto los afecta a ellos como a uno, yo, tantos años que llevo,
20 años ejerciendo la profesión y esa parte todavía
no la he aprendido a dominar, cómo será que pienso que es
tan compleja que todavía no se puede dominar ni en la forma ni
en como se da la noticia.
Pero
a uno le dicen mucho que un cacho de marihuana afecta mucho menos las
neuronas del cerebro que el alcohol, que los sorbos de alcohol, es decir,
que la marihuana es menos nociva que el alcohol, ¿Eso es valido,
digamos científicamente?
JAH:
Yo
creo que eso se debería poner en el contexto de las cantidades
de cada cosa, desde el punto de vista de pura fisiología, obviamente
que la marihuana no causa cirrosis ni otra serie de complicaciones, un
trago de licor ocasional tampoco causa complicaciones, uno o un par de
tragos al día como baso dilatador como un relajante, tal vez es
más efectivo que tomar medicamentos para hacer esa relajación,
la marihuana produce alteración en la memoria, daña la memoria
reciente, produce lagunas, el alcohol produce lagunas en unos excesos
que no son de uno o dos tragos, en otro aspecto que se le ha dado mucho
a la marihuana es la potencial habilidad de curar el dolor, eso es un
mito que también está descartado.
Muy
interesante ese punto ¿o sea que a la gente le dan como calmante
marihuana, maracachafa?
JAH: Eso
se ha discutido mucho tiempo, sin embargo parece estar demostrado que
las pequeñas dosis de marihuana no son tan efectivas para quitar
el dolor y las dosis altas más bien potencian el dolor con otros
efectos secundarios que no han sido bien tolerados por los pacientes con
dolores importantes, como los pacientes de cáncer, eso pues está
más bien descartado su uso y ni siquiera en ya más investigaciones
para verle otras propiedades distintas.
¿Cuándo
se debe preocupar un paciente o una persona normal cuando siente un dolor
de cabeza que es tan frecuente?
FH:
Los
dolores de cabeza hay que tener en cuenta lo siguiente: un dolor de cabeza
que inicie en forma súbita con vomito es importante irse a un hospital
inmediatamente, eso quiere decir probablemente que hubo una hemorragia,
algo sangró en el cerebro, se rompe, sangra, dolor de cabeza súbito…
¿Eso
se manifiesta a través de vómito?
FH: Dolor
de cabeza y vómito y a veces pierde el conocimiento, hay que llevarlo
al hospital. Generalmente el paciente dice: es el dolor de cabeza más
fuerte que he tenido en mi vida, ya eso es un dolor de cabeza que hay
que ponerle atención, el otro, dolor de cabeza que lo despierten
a usted en la noche, que usted está dormido y se despierta porque
tiene dolor de cabeza, o sea el dolor de cabeza lo despertó en
la noche, esos son dolores de cabeza para ponerles atención, otro,
el dolor de cabeza que cuando usted puja, tose, se ríe y le aumenta
el dolor de cabeza, también hay que ponerle atención, esos
son básicamente los dolores de cabeza que hay que poner mucha atención
y si usted a eso le asocia un dolor de cabeza y empezar a notar que la
persona o el paciente está hablando tonterías, se le está
paralizando una mano o un pierna o está viendo doble, visión
doble, dolor de cabeza, hay que ponerle atención, eso quiere decir
que hay aumento de la presión en el cerebro. Pero básicamente
así en grande, esos son los dolores de cabeza que hay que ponerle
atención.
Se
dice que la sociedad colombiana es una sociedad hipocondríaca y
que por eso la inclinación de la gente a comprar remedios, incluso
sin formula médica, si a la gente le duele algo, busca desesperadamente
cómo calmar ese dolor y no es necesario porque sea hipocondríaco,
sino descubre que un remedio en una droguería le va a calmar el
dolor que tiene de estómago o de diarrea o de cabeza ¿No
hay una especie de justificación en eso por el fenómeno
del dolor?
JAH: Definitivamente
arranco como por la última parte, en nuestra práctica médica
moderna, uno de los principales objetivos es que el paciente no tenga
dolor de ninguna naturaleza, parte del bienestar del paciente, tanto es
así que se han creado las clínicas del dolor, los especialistas
de dolor y todo ese armamentario se debe utilizar, no hay ninguna justificación
para que al paciente lo ponga uno a tolerar ningún tipo de dolor,
ahora, en cuanto a la auto formulación, nosotros en Colombia hemos
estado auto formulando, es decir, a ser no automedicados a medicarnos
en las droguerías por consejo del farmaceuta sin mucha consulta
médica, yo creo que eso puede ser útil como para los dolores
más sencillos un cosa que uno considere, pero afortunadamente parece
que ya se está trancando el abuso de toda esa formulación
de droguería porque yo creo que la gran mayoría de ella
excepto un analgésico común termina siendo inútil,
es increíble la cantidad de medicamentos que se consiguen sin formula,
drogas cardiacas, drogas del ritmo que se consiguen sin formula, yo creo
que eso está cambiando, ya los antibióticos por ejemplo,
no se pueden comprar sin formula, nosotros acabamos con los antibióticos
en cuanto al abuso, en el tipo de antibiótico, en la dosis, en
el tiempo, porque eran formulados en las droguerías o autoformulados
por los pacientes, esa costumbre nuestra latina, mundial, lo que se llame
no debe existir.
¿En
Colombia no ha avanzado la industria farmacéutica?, es decir, los
remedios en Colombia, por ejemplo, uno va a Estados Unidos y conseguir
un Buscapina es sobaisimo o conseguir unas pastillas que son un poco como
asociadas con el país, con Colombia, que uno sabe que las consigue
muy fácilmente, digamos ¿El mundo de la industria farmacéutica
a su juicio ha avanzado o digamos sigue prevaleciendo la autoridad en
esa materia de las firmas extranjeras?
FH:
Yo
pienso que hay unas cosas que sí han avanzado definitivamente,
claro que las grandes compañías farmacéuticas pues
tienen sus fábricas grandes en otras partes del mundo y aquí
nos va llegando lo que ellos tienen, pero yo creo que Colombia también
ha ido avanzando poco a poco, ahí vamos viendo que poco a poco
están produciendo un poquito más cosas, obviamente todavía
seguramente nos falta, no soy la persona para decirlo pero yo creo que
sí hemos ido avanzando en todo, en la medicina nosotros no solamente
hablando de medicaciones sino de la calidad de la medicina y el nivel
médico nuestro, que todo va cogido de la mano, estamos muy por
arriba inclusive de los países vecinos, me atrevo a decirlo que
estamos muy bien como médicos en todas las especialidades estamos
muy bien y además lo que decía Toño, somos nosotros
un poquito más amables con el paciente, somos más humanos
que en otros países relativamente cercanos.
¿Por
la sangre latina?
FH:Yo
creo que por la sangre latina y uno es un poquito más humano en
ese sentido y eso hace mucho la diferencia porque el médico, el
paciente a veces no está buscando el que más sepa, aunque
si es importantísimo el que más sepa, pero también
la parte humana, que a usted lo hagan sentir como una persona, no como
un número o como el paciente que tiene apendicitis o el tumor o
el de la cama tal, sino como una persona y un ser humano, siempre hay
que ponerse en los pantalones del paciente cuando uno es médico
y se está hablando con un paciente.
En
su autobiografía, usted pinta ese mundo como si fuera un taller
de automóviles, de tuercas, de tornillos, de…
FH:
Así era, el segundo piso de mi casa era un laboratorio donde mi
papá hizo las primeras válvulas, no solamente las válvulas,
ahí con mis hermanos, con mis primos, con todos teníamos
todo un taller que si estábamos haciéndole mecánica
a los carros, teníamos la forma de hacer un tornillo, de cortar
un tubo, de conseguir un pedazo de madera, hacer absolutamente todo, por
eso nosotros hoy en día todavía seguimos con la misma tradición
y nuestros hijos, mi hijo, por lo menos mi hijo Salomón le fascina
hacer absolutamente todas esas cosas, se daña una plancha y ese
es el mejor plan que hay, ir a arreglarla, pero por la motivación
que tuvimos desde muy pequeños y el segundo piso fue un laboratorio
y ahí nos motivamos mucho a hacer lo que somos hoy en día.
¿A
ustedes les produce orgullo ser médicos colombianos?, o todavía
sigue siendo eso de que ahí que ir a Hudson y a la Baltemar y a
Clifton y que más, todas esas clínicas famosas, justificadamente
famosas pero es decir, ¿la medicina colombiana realmente en donde
la ubicas tu?
JAH: Nosotros,
te voy contar dos cosas. Lo primero, creo que estás hablando con
dos más colombianos que cualquier colombiano…
FH:
… Me siento orgulloso de ser colombiano…
JAH:
…ambos estudiamos por fuera y de los nuestros no quedó ni
uno por fuera, nosotros, todo el mundo sale con la idea de que se va a
ir y no sé qué, y nosotros aquí estamos y más
colombianos que cualquiera y orgullosos, también te puedo decir
que la medicina colombiana ha elevado tanto su nivel, que nosotros no
somos ya participes de turismo internacional a hacerse cirugías
entre los países vecinos y además ya somos participes de
la parte académica, yo, pues si me dejas te cuento que en la Fundación
Santafé nos hemos ganado la licitación mundial para hacer
el Congreso Mundial de Cirugía Oncológica de cabeza y cuello
el año entrante, tantas veces yo traté y a nosotros nadie
nos paraba bolas, hoy en día fuimos escogidos como la sede para
el congreso mundial, con todos nuestros oncólogos y Fernando tiene
otra escogencia similarmente importante o sea que ya somos valederos no
desde el punto de vista ya de artesanos de buenos médicos, sino
desde el punto de vista académico, de cómo manejamos las
cosas y ya somos vistos como sede oficial del congreso mundial, que es
muy importante.
(Departamento
de Prensa - Colombiana de Televisión S.A.)
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