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Lunes
5 de junio de 2006
Juan
Felipe Gaviria y Alejandro Gaviria
Hace
dos meses leí un reportaje de María Isabel Rueda a José
Roberto Arango y entre las cosas que decía, una que me impresionó,
no me acuerdo de que entidad estaban hablando pero decía: dijo,
la segunda entidad oficial que yo suprimiría sería Planeación
Nacional, ¿usted está de acuerdo con que Planeación
Nacional sobra?
Alejandro Gaviria: Para nada, yo le contesto una cosa
interesante, yo creo que la democracia que mucha gente odia es mucho mejor
que tener unos cortesanos en palacio y es mucho mejor tener un burócrata
estorboso en Planeación Nacional que un cortesano obsecuente diciéndole
que sí a todo. Entonces yo creo que eso es un error monumental.
Voy
a preguntar, Juan Felipe, el padre, lo siguiente, algunas personas, entre
ellas o comenzando por Fabio Echeverri, sostienen que los economistas,
en este país hay una especie como de carrusel de la alegría
de los economistas, es decir que arrancan en Fedesarrollo, pasan al BIC,
del BIC al Ministerio de Hacienda, del Ministerio de Hacienda al Banco
Mundial, del Banco Mundial a Planeación y de Planeación
a la universidad yo no se cual. Esa crítica es válida, lo
digo porque los economistas a veces hablan demasiado mal de los políticos
y a mi juicio se les va la mano escribiendo o la lengua hablando y a mi
me parece que Fabio Echeverri tiene cierta razón en que existe
esa especie como de, no digo de rosca, pero sí como de encierro,
de que todos se alternan las cosas y que en términos generales
es un círculo muy excluyente.
Juan Felipe Gaviria: “En toda profesión que
tienda efectivamente a profesionalizar hasta el extremo el conocimiento,
va a ocurrir lo mismo. Un buen médico cardiovascular donde lo quiere
poner, pensar que, como por ejemplo piensan con las comisiones de regulación
que para poder trabajar en la Comisión de Regulación de
energía y gas, hay que venir del sector farmacéutico. Es
una solemne bobada, porque los únicos que saben de eso son los
que han trabajado en el sector eléctrico o en sector de gas y que
se reciclen pasará lo mismo, los académicos se reciclan
alrededor de la universidad, los médicos alrededor de los grandes
hospitales, los administradores alrededor de las grandes empresas, pasa
exactamente lo mismo en toda profesión, pero uno no puede endilgarle
a la profesión de economista el hecho de que ellos trabajan en
donde se hace economía de verdad”.
Alejandro
Gaviria: Y yo creo que el argumento de Fabio Echeverri está
mezclando dos cosas que son distintas, una cosa es el carrusel y yo creo
que el carrusel es positivo, básicamente si uno es economista en
la universidad y puede tener una experiencia práctica en el gobierno
y volver a la universidad para que sus investigaciones sean iluminadas
por la experiencia práctica. Eso es bueno, muchas veces acusa en
la universidad de lo otro, de que básicamente está en su
torre de marfil hablando cosas que están desconectadas de su realidad,
entonces el carrusel es bueno, el tema complicado es el tema de la exclusión,
si el acceso a esas posiciones, al Ministerio de Hacienda, en Planeación,
en el Banco de la República, sólo se puede hacer por una
ruta, por ciertas universidades como los Andes.
Yo
no tengo nada contra Los Andes, mi hija estudia en Los Andes.
Alejandro
Gaviria: Claro, pero ahí si puede haber cierto problema,
pero es un problema de básicamente de que tan meritocrático
es el acceso a posiciones de visibilidad y poder en la economía,
que es un tema distinto y ese ya es un tema de la sociedad colombiana,
no de los economistas, la sociedad colombiana es excluyente en muchos
aspectos incluidos ese y otros muchos más.
(Departamento
de Prensa - Colombiana de Televisión S.A.)
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