Lunes 15 de mayo de 2006
El General Jorge Daniel Castro

General, según mis investigaciones, en Colombia hay más o menos 120 mil agentes de policía para una población de 44 millones de habitantes. No sabemos exactamente qué ha hecho el último censo, pero es alrededor de esa cifra. ¿Puede ser más, 120 mil policías no es muy poquito?
Si, es muy poquito, estamos en la mitad prácticamente de lo que necesita el país, son exactamente, a 31 de diciembre de este año, 135 mil policías que va a tener la policía de Colombia y nosotros esperamos ir progresando mucho, aumentando nuestro pié de fuerza, como llamamos nosotros, que en los últimos años lo hemos aumentado considerablemente en un 30%, estaríamos hablando para el 2019, de acuerdo a los planes del Estado colombiano, en tener cerca de 350 mil policías.

Eso sería fabuloso porque el otro día me dieron el dato de que la sola ciudad de New York, Manhattan, la gran manzana, tenía, si mal no estoy, más policías que Colombia, no que Bogotá, que Colombia, no se si usted sabe esa cifra, pero es una cosa aterradora.
Sí, estamos hablando de unos 80 mil policías, pero mire, la media internacional del policía está en 250 habitantes, un policía por cada 250 habitantes, nosotros estamos en un policía por cada 540 habitantes. Entonces ahí está la gran diferencia.

Ahí vamos llegando.
Vamos llegando, pero vamos muy bien.

El gobierno lo ha apoyado mucho?
Muchísimo, en ese sentido desde luego.

El Presidente sigue con su política de seguridad democrática?
Particular, además que es nuestro jefe, eso lo tenemos absolutamente claro, pero mire: nosotros hemos suplido un tanto esas necesidades y estamos hablando que para suplir esas necesidades de policía necesitamos una mejor estrategia y a eso le estamos “jalando” nosotros y esperamos tener prontamente más policías.

Magnifica noticia porque de todas maneras pues estamos, por desgracia, en un país violento. Yo no creo que sea tanto como dicen, el país más violento del mundo, yo no creo, no me trago ese cuento, pero tampoco puede ocultarse que se trate del país, un país donde reina más la virulencia de las armas y la virulencia verbal que a veces es más peligrosa que la de las armas ¿o no?, que el mismo pacifismo, que la misma tranquilidad y eso que por estos días está por aquí el Dalai Lama. Dalai ayúdanos a tranquilizar a todo el mundo porque se acercan las elecciones y es una decisión muy importante para todos los colombianos lo que en el país se decida.
Roberto, déjeme comentarle esto, el sábado estuvimos instalando en 52 corregimientos donde nunca había estado la policía, llegamos a esos corregimientos, lugares donde atrás eran territorios donde dominaban las autodefensas, donde estaba la guerrilla y usted ríase lo feliz de la gente recibiéndonos a nosotros. Yo estuve en una pequeñita población que se llama El Marfil, de Puerto Boyacá, y luego estuve en la Sierra de Puerto Nare, en Antioquia, desfile de los niños con las bandas de guerra, recibiendo a la policía. Qué quiere decir con eso?, que nos estamos ruralizando, para tener más cobertura y ese es el propósito. En diciembre llegaremos a 52 poblaciones más, o sea que además de los 1.099 municipios, estamos en 273 lugares rurales y la intención es llegar cada vez más a darle protección a esa gente que lo necesita, esos campesinos, con el fin de hacer presencia de estado, de legalidad, no permitir los cultivos ilícitos, que no llegue la guerrilla a molestar allá y que no se formen allí otra vez grupos ilegales.

Es decir, a mi juicio, lo que me enseñaron en derecho que es la función primordial de la policía, ¿prevenir más que reprimir?.
Así es, y nosotros lo tenemos muy claro, nuestra función es trabajar con la comunidad.

La noticia del momento, sin duda, sigue siendo el lamentable secuestro de Liliana Gaviria, la hermana del presidente Gaviria. Inicialmente la policía dejó entrever que podía ser el famoso JEGA que fue el mismo que tuvo que ver con el secuestro del hermano del presidente Gaviria pero que finalmente yo creo que se desapareció con la muerte del tal “Bochica” y luego la policía le atribuye la responsabilidad a la columna móvil Teofilo Forero de las FARC. Eso si está lo suficientemente comprobado y sólido? Sabe por qué se lo pregunto por que en la zona que ocurrió, predominan los paramilitares, está ahí el tal “Macaco”, esa zona cafetera es más de paramilitares que de guerrilla, entonces hay gente que tiene la inquietud de si es realmente las FARC y la columna Teofilo Forero la responsable absoluta de semejante execrable crimen?
Si, si son las FARC, al principio desde luego, al inicio de toda investigación se plantean hipótesis, entonces aquí figuraba la delincuencia común, la delincuencia organizada, el JEGA por los antecedentes, las FARC y todos aquellos grupos que tienen capacidad de hacerle daño al país, pero los elementos de juicio establecen claramente que las FARC, por intermedio de la columna Teofilo Forero, son las autoras de este crimen tan grave de doña Liliana Gaviria. Esto pues lo estamos compartiendo, todos los investigadores, todas las instituciones del Estado que trabajaron allá y que la Fiscalía, que desde luego lidera estas investigaciones, y el juez de garantías inclusive, que emite las ordenes de captura, de tal manera que, Roberto, en términos generales sí son las FARC, por medio de la Teofilo Forero las que hicieron este grave crimen con doña Liliana Gaviria.

Y a su juicio ¿cuál era el móvil exacto?, ¿la intención exacta de las FARC con este secuestro?
Bueno nosotros estamos planteando una teoría en el sentido de que desde luego tuvo unas connotaciones políticas, hacerle daño al gobierno, presión para el canje inclusive, además del secuestro que podía convertirse en secuestro extorsivo, sabemos que las FARC siempre hacen infortunadamente “moñona” en ello, pero aquí sí había un trasfondo de tipo político para pues atacar al gobierno, nosotros manejamos esa teoría, claro que desde luego de aquí a que concluya definitivamente esta investigación con las capturas, que ya hay dos personas involucradas directamente, como cómplices directos de este hecho pues no lo pueden corroborar.

Y ese, digamos, trabajo sucio, según se sabe puede ser, haber, lo que quiero decir es que hay delincuencia común y delincuencia común que se alquila un poco como las famosas señoritas “prepago”, yo diría delincuencia prepago, ¿eso existe o no?
Existe, claro.

Y está al mejor postor, es decir esa delincuencia “prepago” y esa delincuencia “prepago” trabajó, o para las FARC, o para “los paras”.
Hacen como un outsoursing no?. Si claramente, en Bogotá tuvimos esa experiencia cuando las FARC secuestraban mucho en Bogotá, hablamos de unos frentes que hicieron mucho daño a Cundinamarca y a Bogotá en particular, el frente 42 de las FARC, el frente 53, el frente 57 y secuestraban gente de Bogotá, pero tenían un grupo de secuestradores en Bogotá que secuestraba a las personas y las llevaban y se las entregaban a las FARC en épocas cuando en Bogotá había mucho secuestro.

En Bogotá y en los alrededores, o sea lo que llaman la Sabana de Bogotá, la gente tuvo que abandonar sus fincas o no volver a quedarse en ellas y eso me parece que está más controlado.
Claro, está controlado. Para uno es muy satisfactorio que los fines de semana la gente vuelva a todo Cundinamarca, a sus fincas de recreo, a sus cultivos y eso es muy grato, porque se siente otro ambiente, hay más confianza y se ha recuperado afortunadamente la confianza en Bogotá, la seguridad en Bogotá y en Cundinamarca.

El general Castro de casualidad sabe por dónde ronda en estos momentos “Romaña”, porque vaya, vaya, ¿no?
Ese “Romaña”, hizo mucho daño, no, pero esta gente está concentrada, el plan patriota ha funcionado muchísimo desde luego y esta gente está concentrada entre la Sierra de la Macarena, la Julia y tirados allá entre Caquetá al otro lado de la cordillera oriental, por allá es el asentamiento donde se están haciendo unos importantes operativos.

(Departamento de Prensa - Colombiana de Televisión S.A.)