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Lunes
8 de mayo de 2006
Jorge
Enrique Botero
Entremos
en materia, en relación con el libro, que obviamente ha sido un
libro explosivo, muy comentado, muy criticado por algunas personas como
por ejemplo Héctor Abad, defendido por otras como el editorial
de Arcadia, en fin, en esencia y para aquellos televidentes que todavía
no se lo han leído, pero que deberas se lo recomiendo por su lenguaje
literario y no solo periodístico, en esencia, Ultimas noticias
de la guerra, revela que Clara Rojas, la compañera en cautiverio
de Ingrid Betancourt, fue embarazada y tuvo un hijo en la guerrilla, es
un niño o una niña?
Es
un niño, según la confirmación que me hizo posteriormente
la…, al recibir la primera noticia sobre el tema, Raúl Reyes.
Este libro, Roberto, tal como usted narra, la historia del nacimiento
de un hijo en cautiverio de Clara Rojas, ese es digamos el gran telón
de fondo que trae el libro, pero el libro fundamentalmente es una aproximación
a ese mundo absolutamente desconocido de la guerrilla, al mundo tétrico
del cautiverio, del secuestro, que tiene como telón de fondo, repito,
como gran pretexto narrativo el hecho de que Clara Rojas hubiera tenido
un hijo en cautiverio, ahora…
Ese
hijo es de algún comandante de las FARC o de un guerrillero de
la base, es de un guerrillero raso?
Es
de un guerrillero raso
Incluso
llegué a escuchar que el padre podría ser ni más
ni menos Alfonso Cano?
Si,
hubo un rumor muy extendido según el cual Ingrid Betancourt, había
tenido un hijo fruto de una relación con Alfonso Cano, en mi opinión
ese rumor se difundió justamente o salió de esta historia
verídica confirmada, reconfirmada que yo obtuve desde hace un par
de años en el ejercicio de la reportaría, pero le quiero
contar, primero que me dio la oportunidad do contestar algunas cositas
respecto a lo que dijo Héctor Abad Faciolince en torno al libro
y a mi trabajo, que lo calificó de literatura barata y de otra
serie de adjetivos así despectivos. Yo le diría, primero
que todo a Héctor Abad, que los hechos le van a tapar la boca,
que la realidad le va hacer tragar sus palabras, segundo que yo creo que
uno no puede aproximarse al país a través de las noticias
que le trae el servicio doméstico o la manicurista, yo creo que
Héctor Abad debería ponerse las botas, salir un poquito
y percatarse en esa salida de la realidad de nuestro país que tal
como alguna vez lo afirmó García Márquez, es verdad
que la realidad muchas veces supera la ficción y que las historias
que se pudiera encontrar él en el ejercicio de la reportaría,
ahora que le ha dado por ser periodista pues seguramente superarían
con creces su imaginación, también una cosa, Roberto, a
usted qué le parece, siendo el digamos trabajador de una editorial
o trabajando para una editorial, a usted qué le parece que ande
despotricando de un libro que eventualmente es su competencia y que no
sólo lo haga en las columnas de Semana, sino que también
se vaya por las emisoras de una en una descalificando el trabajo…
Yo
no estoy de acuerdo con eso, como tampoco estoy de acuerdo con los columnistas
que se echan vainas entre si, yo tenía esa mala práctica
y me parece que, primero que entre bomberos no se deben pisar la mangueras
y que eso no le interesa al público en general, al grueso público,
obviamente hay que reconocer que un libro tan controvertido, tan polémico
como el suyo, tiene que estar expuesto al elogio y a la crítica,
a propósito de una cosa que usted acaba de decir, los hechos le
van a tapar la boca a Héctor Abad Faciolince, esta versión
que usted narra aquí del embarazo y del nacimiento del hijo de
Clara López, de Clara Rojas con un guerrillero, la tuvo usted de
oídas o la pudo usted verificar con sus propios ojos?
No,
esto es el fruto del trabajo de reportaría, de la recolección
testimonial, desde las más altas instancias digamos de las FARC,
pasando por personas que estuvieron cerca del episodio y algunas de ellas
participaron en el mismísimo parto de Clara Rojas, ahora, el libro,
yo entiendo Roberto, que haya despertado tales reacciones, algunas verdaderamente
furibundas, pero pues yo creo que eso no hacía parte del ámbito
de lo privado, me parece que es un hecho que la sociedad colombiana tenía
que tener en conocimiento, que es un hecho que debería estar en
dominio público y que a partir de él, por sus implicaciones,
deben desatarse algunas consecuencias.
Pero
el hecho de que Clara Rojas esté secuestrada por las FARC y es
una situación de impotencia, no le parece que de alguna forma lo
podía inhibir, es decir ella no dio la autorización para
que usted contara esta historia, de alguna forma usted no está
violando cierta sagrada intimidad a la que tienen derecho todas las personas,
comenzando obviamente por los secuestrados de este país?
Si,
yo creo que evidentemente he invadido un territorio privado, pero es un
territorio privado que en mi opinión debe trascender a lo público,
repito, porque se trata de un personaje público, porque se trata
de un hecho absolutamente desproporcionado, que es un hecho que vas mas
allá de lo íntimo y yo pregunto, en esa discusión
que se ha armado, si un hecho absolutamente privado como es la violencia
intrafamiliar, la llegada diaria de un tipo que llega a pegarle a su esposa,
a sus hijos, sucede en el ámbito de lo privado, no debe ser pública,
no debe trascender a lo público, no debe ser una cosa de la cual
se ocupe la sociedad, yo creo que estamos ante un hecho similar.
Yo
como periodista, también hubiera revelado el caso, antes de este
libro, usted escribió otro, que si mal no recuerdo se titulaba,
Esperame en el cielo capitán y en 4 palabras era la relación
de amor, relación homosexual entre un capitán y un soldado
secuestrado, me parece que ese libro, desde el punto de vista literario
me gusto más, de todas maneras, tanto lo que usted revela acá,
lo que ha revelado en el libro de Ultimas noticias de la guerra, como
en el anterior, se debe en parte a un acceso, que usted tiene con ciertos
sectores de las FARC, que muchos le critican y consideran que eso genera
un estrecho nexo o por lo menos una dependencia con esta guerrilla, cómo
se defiende usted de esa observación?
No
Roberto, yo no creo que yo sea un preferido digamos, yo he logrado unos
accesos importantes fruto de un trabajo serio, equilibrado, yo no me he
prestado en las diversas ocasiones en las que he podido tener aseso a
que mi trabajo se use para determinados fines, propagandísticos
o de campañas etcétera, considero que he hecho un trabajo
absolutamente objetivo, en el sentido en que no he prestado ni la cámara,
ni mi pluma para hacer ejercicios laudatorios hacia nadie, creo que he
podido documentar una realidad, que es muy desconocida Roberto, a mi me
parece, no me corresponde a mi, digamos hacer ese análisis, pero
creo que de no haber sido por todo este tipo de trabajos el país
estaría carente de una información que a mi me parece que
es muy, muy valiosa, mire, por ejemplo en el caso de este libro, le voy
a contar algo, a mi me tiene muy preocupado el hecho de que sea muy probable
que el niño no esté con Clara Rojas, lo digo…
Eso
lo cuenta usted en el libro?
No,
porque el libro ya iba prácticamente hasta el parto, hasta el nacimiento
de la criatura…
O
sea que usted nos está contando otra primicia?
No, le estoy
diciendo, mire, en el ejercicio de escritura de este libro, y un par de
veces antes, yo había encontrado casos de bebés que habían
nacido en la guerrilla, fruto de la relación entre guerrilleros
y guerrilleras, una vez me acuerdo muy bien estaba esperando para acceder
para hacer unas entrevistas en otro lugar, yo estaba en un campamento
guerrillero y en determinado momento llegó una camioneta y se paralizo
un poco la actividad que había alrededor, una guerrillera estaba
haciéndole trabajo de odontología a uno de sus compañeros
otros por allá estaban trabajando etcétera, se suspendió
abruptamente la actividad, llegó un carro y una de las chicas que
estaba allí dijo, ¡vinieron por el bebé!, al fondo
se veía a un guerrillero abrazando a su compañera, que a
su vez abrazaba casi aferrada a él, a un bebé, la señora
que venía en el carro se bajó, fue hasta el lugar allí,
el muchacho le entregó el bebé a la señora, se quedó
abrazando a su compañera, el carro salió y ella se soltó
y salió corriendo detrás y gritaba no se lleven a mi niño,
no se lleven a mi niño, hasta que bueno finalmente fue abrazada
nuevamente por su compañero, ahí se quedó congelada
la situación, todo el mundo quedó paralizado y yo pregunté
por qué se lo quitan , entonces me dijeron, normalmente cuando
una chica de estas queda embarazada, normalmente se les licencia y se
van pa’ su casa con su bebé o algo así, pero en este
caso no se podía por razones de seguridad.
Pero
no deja de ser estremecedor, terrible, que después de lo que le
pasó a Clara Rojas no tenga en sus manos a su bebé…
Pero
yo me pongo a pensar en las condiciones de seguridad y en lo que significaría,
es una especulación la que estoy haciendo, pero es una especulación
basada digamos en hechos que me llevan hacia allí, porque también
podría decir, no está con su hijo, no es muy probable que
eso esté sucediendo, de tal forma yo pienso Roberto que la polémica
sobre este episodio que debe ir mucho más allá de si el
libro, que si viole o no la intimidad, yo creo que está poniéndonos
en el tapete nuevamente un asunto que le compete urgentemente a la sociedad
colombiana y es el regreso a sus hogares de los secuestrados, a mi me
parece que todos estos elementos que han sido puestos en la escena, acepto
que de alguna manera fue brusco y abrupto y quizás haya herido
muchas susceptibilidades, pero insisto, todos estos elementos que han
sido puestos en escena sirven para que finalmente la sociedad colombiana
no se demore un segundo más en la tarea más principal que
tienen, como sociedad solidaria, como sociedad colombiana, que es traer
a casa a los secuestrados.
¿Sobre
la base de un acuerdo humanitario?
Obviamente,
no hay otra manera, yo creo definitivamente ya que me lo pregunta que
la vía de un rescate a sangre y fuego es definitivamente una vía
que señala el camino de la muerte.
Jorge
Enrique Botero fue designado una especie de coordinador general de Telesur,
Telesur es una cadena televisiva, un poco parecida a la Fox norteamericana
que es completamente de derecha, completamente republicana, en Telesur
está Venezuela, el gobierno venezolano, el gobierno brasilero,
el gobierno uruguayo y el gobierno argentino, pero digamos que el que
más platica metió, platica fuerte, fue don Hugo Chávez
Frías.
No
más…, toda.
Toda?,
entonces, fue curioso que precisamente nombrara a un colombiano para editar,
como editor, como coordinador de Telesur, sin embargo su estadía
en dicha cadena fue bastante efímera, fue bastante fugaz y a mi
me parece que había mucha mano de sargentos de segundo orden, dándole
a usted órdenes e instrucciones, presionando. Qué pasó
en Telesur y concretamente por qué Jorge Enrique Botero se retiró?
Bueno,
yo había querido guardar absoluto hermetismo sobre este tema, pero
estando aquí con usted y ya entrado en gastos, básicamente
lo que pasó en Telesur fue porque hubo un choque de opiniones con
mis jefes que sólo eran dos en el organigrama del canal, que eran
el presidente del canal y el director del canal, de ahí pa’
delante…
¿Chavistas
furibundos?
Si
claro, el presidente del canal, había sido el ministro de comunicaciones
del presidente Chávez durante dos años, Andrés Izarra
y el director el reconocido periodista uruguayo Aran Aronian, quien fue
quien me invitó a participar de este proyecto, básicamente
yo diría que se puede decir, que hubo una confrontación
alrededor de la política editorial del canal a mi me parecía
y me sigue pareciendo que es una política editorial vacilante,
confusa, que va al vaivén un poco de los sucesos de la política
exterior latinoamericana.
¿Más
proselitismo que periodismo, no es cierto?
En
cierta medida si, pero más que eso un día un enfoque editorial
frente a este tema y frente al mismo tema al otro día otro enfoque
editorial, por ejemplo con el caso Colombia, Roberto, que en determinado
momento ante la falta de una orientación precisa alrededor del
tema Colombia y luego de los sucesivos llamados de atención que
me hacían frente a la aparición de noticias del conflicto
colombiano, sobre situaciones de orden público, etcétera,
yo fui y pregunté, bueno, cual es la línea editorial de
Colombia, al presidente del canal, porque ya era una sucesiva confrontación
alrededor del tema y me salieron con esta joyita, de política y
de periodismo que era que la política editorial de telesur con
Colombia era duro con Bush, suave con Uribe y de ahí en adelante
venían otra cantidad de hechos que generaban conflicto, no sabían
cómo cubrir el tema de Haití. Los temas de las protestas
populares en el cono sur del continente siempre generaban incomodidad
y indecisión y de pronto me fui dando cuenta de que no había
un espacio de discusión democrática adentro del canal, que
todo se hacía de una manera muy yo ordeno y yo mando, bueno yo
diría que es que Chávez tiene tantos discípulos que
lo mal interpretan que es una de las razones por las cuales tendrá
que abrir mucho los ojos respecto a la gente que lo rodea, porque es que
fíjese el florero de Llorente de mi salida de Telesur, es muy descriptivo,
teníamos que sacar un noticiero a las 7 de la mañana un
día cualquiera, no estábamos preparados, entonces tuvimos
que trabajar hasta las 5 de la mañana, caso nadie durmió
y de un momento a otro, que yo era el director de noticias, yo escribía
los libretos de los presentadores y de un momento a otro vi que habían
cambiado los libretos que yo había escrito y pregunté quien
los había cambiado y me dijeron quien había sido, una subalterna
muy directa del presidente del canal y entonces dije por qué los
han cambiado, por qué cambiaron lo que yo escribí y me dice
el personaje en cuestión, es que eso no interpreta el pensamiento
de nuestro jefe, entonces yo dije, si vamos a esta aquí con interpretes
del pensamiento de nuestro jefe el periodismo va a pasar a un segundo
grado, yo me opuse y ejercí mi autoridad los textos salieron como
yo había dicho y al otro día me pasaron la cuenta de cobro,
esa es mi realidad de la salida de Telesur.
(Departamento
de Prensa - Colombiana de Televisión S.A.)
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